Emergencias

4 Mitos sobre los desastres

20130602-210818.jpgEs cierto que en situaciones límite, las personas podemos ser capaces de cualquier cosa, tanto buena como mala.

Es por eso, que cuando se produce un desastre, pensemos en una serie de estereotipos o mitos sobre cual será el comportamiento y la actitud de las personas afectadas directa o indirectamente. Puede que en ocasiones puntuales, esos mitos puedan confirmarse, pero la experiencia, sobretodo en los desastres vividos en España, muestra todo lo contrario.

4 de esos mitos son:

1.- La población queda tan desvalida que es incapaz de seguir adelante por sus propios medios.
Sin embargo, lo normal es que salgan fuerzas de dónde no las hay. Por ejemplo los pescadores gallegos luchando contra el chapapote con sus propias manos.

2.- Un desastre puede matar indiscriminadamente.
Esto no es cierto, hay sectores de la población que son mucho más vulnerables que otros. Los ancianos, los niños y personas discapacitadas son siempre los más perjudicados en un desastre, es por ello que las políticas de prevención e intervención deben hacer mucho hincapié en estos sectores de la población.20130602-211822.jpg

3.- En poco tiempo se vuelve a la normalidad.
Esto también es falso. Si que es verdad que la mayor cantidad de recursos se destina a efectos inmediatos del desastre, pero con el tiempo las ayudas van debilitándose, mientras, las necesidades siguen ahí. Lo normal es que pasen entre 4 y 6 años para que una zona afectada vuelva a la normalidad, aunque esto dependerá mucho de los recursos del país.

4.- En un desastre sale lo peor del comportamiento humano.
Normalmente un desastre saca comportamientos altruistas en los afectados. Conocí miembros de una ONG que trabajaba en Colombia en la época de la tragedia de Armero, contaban cómo los habitantes de poblaciones cercanas y supervivientes se hicieron cargo de los huérfanos que dejó aquella catástrofe. Pudimos ver en España, en el 11M y el terremoto de Lorca, que eran muchos los que arriesgaban sus vidas por atender a heridos, cómo los conductores despejaban las calles por donde tenían que pasar las ambulancias y miles de voluntarios que se ofrecían a colaborar.

Sin comentarios

  • @GalvezRivas

    Estando en lo general de acuerdo… si es cierto que algunas de las situaciones descritas ante un hecho desastroso suelen o puede ocurrir tal cual. Pero igualmente hay situaciones en la que la población muere tras la catástrofe por falta de atención, se producen saqueos, se vuelve a la ley de la selva, etc. Como ejemplos la ciudad de New Orleans tras Katrina, terremoto de Chile, disturbios en Londres, etc. Lo que denomino el Aspecto Social de la Emergencia, tiene muchos frentes de actuación con sus respectivas aristas y creo que es un tema pendiente en los Servicios de Protección Civil. Lo que si puede aseverar es que los servicios públicos, las infraestructuras, las comunicaciones SON extremadamente frágiles y por ello en USA se recomienda a la población que tengan un plan, un suministro / kit de emergencia, dado que los primeros días dependen de sus fuerzas. NO es necesario sufrir un GRAN desastre para que nuestro «mundo» se venga a bajo. Una simple huelga del transporte generará desabastecimiento y como ocurrió en Galicia, madres llorando porque no encontraban leche ni yogures para sus hijos, o en Santa Cruz de Tenerife tras inundaciones con un gran falta de insulina. Recuerdo, para finalizar, que la propia Ley 2/1985 ya señalaba que ante una emergencia dependemos, al menos inicialmente, de nuestras propias fuerzas y articulaba la herramienta más potente con la que cuentan Protección Civil y los ciudadanos: la autoprotección. Saludos

    • emerpsi

      Estoy totalmente deacuerdo contigo, si que hay ocasiones en que se desata lo peor de la condición humana. Por suerte, muchas veces ante las desgracias, suele aparecer la solidaridad.
      Respecto a la autoprotección, y la preparación, que te voy a decir yo, a mi juicio todo el dinero que se dedique a preparar a la población, es dinero invertido en salvar vidas.
      Un saludo y gracias por comentar.

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